Si no te regalan flores, siembra tu propio jardín.

Por Nairda Hernández / Especial El Nuevo Día Educador

El día de San Valentín se ha comercializado tanto que a algunos adolescentes puede causarles “stress” el pensar que para el 14 de febrero no tienen pareja. Los que han finalizado su relación de pareja o no han conectado con nadie ni han sabido manejar la presión de los amigos y la publicidad, el Día de San Valentín pueden sentirse solos y tristes al ver cómo a sus compañeros les regalan flores, peluches, chocolates, tarjetas, sortijas, etc.

Es importante reconocer que haber finalizado una relación no se puede ver como un fracaso, sino simplemente una nueva lección que les sirve para preguntarse a sí mismos qué aprendieron y en qué fallaron. Porque siempre la responsabilidad es de ambas partes, por lo que ambos deben autoevaluarse y hacer los ajustes necesarios para no repetir los mismos errores.

Lo más importante es que nunca ames a nadie más que a ti, ni permitas perpetuar una relación que no te convenga, porque como dice el viejo refrán “es mejor estar solo que mal acompañado”. Estar solo tiene grandes ventajas ya que te da la oportunidad de tener más tiempo para decidir y hacer lo que quieras.

La capacidad de adaptarse a los cambios, de superar las desilusiones, de manejar circunstancias o situaciones que no nos agradan es la forma en que demostramos la estabilidad y madurez emocional. La base está en tener una autoestima saludable, sentirse bien con uno mismo y elegir ser felices y estar sanos para triunfar.

Con una actitud positiva, puedes sembrar tu propio jardín interior y decorar tu alma en vez de esperar a que alguien te traiga flores. De esta forma, confirmas que puedes superar tu dolor con la cabeza en alto, porque sabes que eres fuerte, vales mucho y te tienes a ti.

(La autora es directora de su escuela de Refinamiento y Modelaje Nairda Hernández. Es especialista en fortalecer la autoestima y ofrece conferencias de motivación.)